jueves 5 de noviembre de 2009

Extraño la normalidad

De las luces de la ciudad, del loco amanecer,
de la primera llamada del día,
de la plática larga y sustanciosa,
de las risas camino a la oficina,
de la emoción de saberte en mi presente,
de la pasión de tenerte en mi futuro,
de la magia en esa mirada,
de las mariposas revoloteando en mi estómago,
del desayuno antes del estrés diario,
de tu cara al final del pasillo,
de tus ojos asomándose en el balcón,
de tu sonrisa franca,
de los cafés matutinos,
de la leche en el refrigerador,
de los mensaje sorpresa,
de las ensaladas y las ganas de ser conejo,
de las comidas ocasionales,
de los dulces de menta y las gomitas de Liverpool,
de los miércoles de copas,
de las pláticas en la oficina
de las encerronas (no de San Lázaro)
de la visita ocasional, que se ha vuelto costumbre,
de los jueves de mojitos,
de los viernes inventando algún pretexto para extender la semana,
de los sábados obligados,
de los domingos toreros,
del abuelo consentidor,
de la norma que nunca es regla...
Extraño la normalidad de tenerte, aunque sea, de vez en cuando, cerca.

jueves 22 de octubre de 2009

Crónicas sin sentido

"¿Ella sabe que la amas? Sí
¿Ella te ama? Si"
El amor en los tiempos del cólera

Estando en tierras ajenas uno aprende muchas cosas: del lugar, de su gente, de sus costumbres, de sus profesiones. Y aunque no te das cuenta, te transformas un poco al estilo del lugar donde estás, un poco por obligación, otro tanto porque le encuentras gusto.

Pero, qué pasa cuando el cambio no se debe al lugar sino a los personajes específicos que encuentras en tu sendero diario, cuando es la esencia de esos seres, maravillosos o tenebrosos, los que influyen en tus sueños, en tus procesos físicos e intelectuales y te transforman más que un lugar o un estilo de vida.

De pronto, resulta complicado hablar de temas tan abstractos, sin nombre ni rostro, sin cuerpo ni carrera, pero es la única forma que encuentro para llegar al punto esencial de reconocer el terrible cambio de una persona en mí.

Y me pregunto por qué hay lágrimas y sé la respuesta; pero no puedo salir a gritarlo ni bajar las escaleras y salir corriendo. Ni tocar la puerta de esa casa que no me corresponde habitar. Así como no puedo, tampoco, mantenerme libre de esta sensación que me quema la garganta, me atormenta y me hace agonizar.

De pronto, la alegría infinita, se vuelve un canto agónico... una voz que se desvanece, un extraño proceso a la hora de amar, una necesidad de contruir y luego echar a tierra... si tan sólo fueran sus ojos, se los quitaría, esas manos que me eran indiferentes y hoy siento tan mías. Esa voz que me acaricia en la sola mención, esas palabras que me susurra al viento, todo lo que de pronto, en un instante tan simple es... y me deja ser.

Y no es un amor cualquiera, es algo con más sentido de vida... es la alegría de vivir.

Que vivan las crónicas sin sentido... que ya encontrarán camino algún día.

miércoles 21 de octubre de 2009

Capacidad de sorprender (se)

Es muy fácil pasar de un estado de euforia, a un estado de ira, a un estado de tristeza. Todo depende de circunstancias, en ocasiones tan banales y vacías, que no te das cuenta de lo sencillo que resulta experimentar, decenas de emociones en cuestión de segundos, incluso.

Creo que mucho tiene que ver con una capacidad de asombro particular, que no todos se atreven a externar; es complicado, de pronto, desnudar el corazón, la piel, la cabeza o la mente.

También influyen esos factores "sociales" que de un día a otro te quitan la capacidad de asombrarte, un día dejas de ser una niña o un niño, y te conviertes en una señorita, en un señor.
Sin posibilidad alguna, de rechazar los nuevos títulos, obligándote (tú, no los demás) a pensar que en esta vida, nada puede resultar espectacular ni asombroso.

Yo reconozco, en el estricto sentido de honrar, a "esos" y "esas" personas que aún voltean al cielo, y que al amanecer te dicen si viste la luna, que al atardecer te hablar del color del cielo y que al anochecer, esperan ver el sol de la mañana siguiente para contemplar, sólo para contemplar.

Hoy pasé por diferentes estados de ánimo, desde una alegría etérea por la lluvia de estrellas (que literalmente cayeron del cielo), al estrés de la vida cotidiana, a la emoción de "conocer", al orgullo de tener la sangre que llevo, al bienestar de reconocer a la gente que trabaja honradamente, a la tristeza de quedarme sola en el cuarto de hotel, a la preocupación de estar lejos, al placer del trabajo cumplido, a la inquietante sensación de sentir, a la paz que da un cielo azul y un aire que, silencioso, me sigue recitando poemas, a la libertad de escribir estas letras que nadie leerá y si alguien lo hace, igual no las entiende y si las entiende tampoco lo dirá.

Ya pasan de las dos de la mañana y yo aún no me canso de sentirme viva y de tener la increíble capacidad de sorprenderme por cosas tan pequeñas, como un guiño.

¡Gracias a todo y todos los que lo hacen posible! ¡Gracias a ti!

"Nunca pensé que un bolero
se escuchara bien entre
el sonido de los caracoles...
Hoy fue una mezcla increíble
cobijada por el cielo de Oaxaca"

Además, descubrí, gracias a mi amigo particular a Caitlin Canty y su canción Sleep! (ja, como señal de algo)

domingo 11 de octubre de 2009

Tengo todo tan cerca... y en casa

"Te tengo conmigo... eres la mejor parte de mí"

Vaya esa noche donde leí la locura que nos caracteriza... porque se necesita estar loco para ser como somos...

Y las ganas no faltaron de tomarte los labios y robarte el color de tu tiempo... y te siento lo necesario para soñar con otra noche bajo el cielo estrellado y el suelo a media luz.

Vamos a compartir nuestros sueños, esos momentos que nos hacen vivir, que nos hacen felices, quiero compartir contigo mis sueños, mis ilusiones, quiero ver la luna de octubre y el viento recorriendo tu piel. Tu pecho marcado por el tiempo. Aspiro a besar ese peque que me grita con fuerza que lo llene de besos... sin miedos... sin temor a nada, así vamos... sin miedo al mañana!

Sin duda, eres esa mirada que me ilumina... y que me hace sacar lo mejor de mí!!!

Casi un mes después...

Me doy cuenta que el "trato sigue en pie" y me facilitaste la decisión fina.

Por que todo este amor se traduce en cinco letras, en una mirada traviesa entre la mesa, en el último beso que le robamos al viento...

Deseo que seas lo feliz que dices ser... y yo ya no tengo (ni quiero) otra oportunidad.

(Burbuja: TQM BFFA)

domingo 20 de septiembre de 2009

El trato sigue en pie

El único trato que hemos cumplido a cabalidad es el de ser felices... y hoy más que nunca sé que vamos por buen camino.

Por minutos, pensé que el andar por senderos diferentes era un problema, mas luego de meditarlo un poco creo que es la mejor prueba de que estamos juntos a pesar de todo...

Hace unos día, más de un mes en realidad, escribí, aquí mismo, que "este amor no está para cuestionarse su bondad o su maldad... " y lo confirmo. Tenía mucho tiempo que no te escuchaba como esta noche; nos quitamos la máscara que ambos nos pusimos, ¿o impusimos?, para no hacerle daños a terceros.

Sin embargo, estoy un poco confundida... tanto, que ya no sé si debería seguir escribiendo...

=(

(Burbuja: el trato sigue en pie)

sábado 5 de septiembre de 2009

Cuántas miradas necesitas (por estación)

¿... para saber lo que siento... para robarme un beso?

"Para mi corazón basta tu pecho
Para tu libertad bastan mis alas
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma."
Pablo Neruda

Cuando llegan las tardes tibias del otoño es muy fácil enamorarse... basta sólo, tan solo, una nube traviesa escondiendo la calidez del astro mayor... sólo necesitas traer a tu memoria la última sonrisa que te regaló... esa canción con la que se abrazaron, el último caballito de tequila con el que brindaron... el más reciente café que se quedó humeando en la mesa del comedor antes de que te robara un beso... antes de volverse a amar, mirarse a los ojos y reconocerse.

Cuando llegan las noches frías del invierno es más sencillo el trámite del amor... nadie quiere alejarse de la piel de la persona que ama... sólo necesitas un pretexto para entrar en el lecho y no querer despegar tu sexo del ajeno... quieres sentir la calidez de sus mejillas, encontrar el calor de su saliva y convertir cualquier encuentro en el perfecto sistema de calefacción mientras los copos de nieve, celosos y fríos, tocan la ventana de la habitación.

Cuando llegan los amaneceres del verano se incrementa el cariño... dedicas el tiempo de descanso a dar abrazos, sólo quieres despertar (o comenzar a dormir) con él (ella) a tu lado. Puedes dedicarle una semana, quince días sin las prisas de las labores cotidianas... El beso de buenos días es más largo... tiende a detenerte sin querer salir a preparar el desayuno, sabes que esa playa es el escenario perfecto o corres al valle, dónde la señal del celular es tan débil que bien vale la pena ocultarlo mientras l@ reconquistas.

Cuando llegan las mañana de la primavera la pasión de los amantes flota... la piel se humedese y se convierte en el baño ideal de nuestra alma. Quieres desvestir ese cuerpo y contemplarlo así, alimentado por el aire del ventilador, bañado por la breve luz que deja entrar la cortina a las seis de la mañana... Y ese pecado capital lo pagas en el viacrucis diario de tener que dejar sus piernas hasta que las obligaciones del día te permiten regresar a vuestra cama.

Hay cuatro estaciones y cuatro manifestaciones de tiempo... Estás tú y estoy yo... ahora sólo falta agendarnos una hora para conquistarnos todos los días del año.